Esta mi pequeña luz, yo la dejaré billar

“Esta mi pequeña luz, yo la dejaré billar[1]

Fr. Mike Lasky, hermano conventual residente en el Santuario de San Antonio en Ellicott City, Maryland, habla gozoso acerca de la instalación solar de los Franciscanos ubicada en los espaciosos jardines que tiene su comunidad. Los 1200 paneles solares producen 280 kW de energía. Los hermanos economizan más del 30% de su cuenta de electricidad y ahorran así $25.000 dólares al año. El costo inicial para los hermanos fue cero. Esto debido a que la instaló una compañía llamada Solar City. La compañía es dueña de los paneles y los Franciscanos pagan a la compañía una suma con descuento por la energía que consumen. El contrato que los hermanos firmaron con la compañía Solar City estipula que, a los seis años de funcionamiento, ellos pueden comprar los paneles solares.

Hace doscientos años la tierra donde están ubicados el Santuario y los paneles perteneció a Charles Carroll.  Él fue el único católico que firmó la Declaración de Independencia en 1776. Ahora, para los Franciscanos Conventuales y para centenares de personas que visitan el santuario cada año, la amplia instalación solar en sus jardines sirve como un fuerte recordatorio de la conexión con el resto de la creación de Dios y de nuestra colectiva responsabilidad moral de cuidar nuestra casa común. Fr. Mike Lasky, OFM Conv., dice sobre la instalación solar en los jardines del Santuario de San Antonio que es una expresión de sus ideales franciscanos. “Consideramos al sol como nuestro hermano. El sol es el regalo de energía limpia para nosotros que debe ser compartido. Él nos ayuda a sensibilizarnos con nuestra Hermana madre tierra y con todo lo que ella nos regala para nosotros y para los pobres. Nosotros queremos interesar a personas de buena voluntad en todas partes, incluidos los legisladores, a que se preocupen no sólo por nuestro planeta, nuestro hermano, sino también por los pobres. Estamos dando pasos para vivir una vida más consciente de las relaciones que tenemos, no sólo unos con otros, sino también con nuestro sol que es nuestro hermano, y con nuestra tierra que es nuestra hermana”.

Fr. Michael Heine, OFM Conv., director del Santuario de San Antonio, dice: “San Francisco fue el gran amante de la tierra. Su Cántico de las criaturas alaba a toda la creación. Nosotros hemos pensado que una pequeña parte que podíamos hacer para ayudar a preservar la tierra era ayudar a producir energía con la ayuda de nuestro hermano sol”. Nosotros esperamos que este ejemplo pueda animar a otras comunidades franciscanas alrededor del mundo a hacer su parte para reflejar la luz de Cristo que dio su vida para reconciliar el cielo con la tierra por la sangre de su cruz”.

Véase en Noticias EWTN Nighty featuring Franciscans Go Green
https://www.youtube.com/watch?v=RJNDwL_53RE&feature=youtu.be

 

[1]El título de esta reflexión proviene de un canto góspel afroamericano muy popular en los años veinte y después usado en relación con el Movimiento de los derechos civiles.

 

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Publicado el

16 junio 2020

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